Monday, March 27, 2006
A veces un día es mejor al revés
Me deslicé sobre la cama igual que una lombriz en su agujero. Caminé devorando aire, aunque la acidez de estómago me clavaba en el sitio, ardiendo por dentro. Al fin me incorporé con mayor firmeza que las anteriores y salí. Esbocé una sonrisa cuando pude dar el primer bocado del día y comprobar que lo había hecho bastante bien. Cinco horas sentado delante de un ordenador, levantándome cada cuarto de hora para meterme un chute de agua. Sufrí. Tenía que realizar un viaje de tres horas y trabajar por la tarde. Totalmente borracho. La sequedad de garganta y el tópico de tragar cristales se situaron en la pole de mis sensaciones. Con las que me invitó aquel jugador profesional, había engullido ocho vodkas con Sprite, además de dos porros de marihuana y mucho vino peleón de la comida. Sonó el móvil y mi cabeza casi estalla al escuchar los gritos de la mujer furiosa al otro lado de la línea. El domingo por la mañana dormía abrazado a una mujer guapísima.
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6 comments:
¿Puede intuirse en este post algún tipo de sentimiento noble impropio de un Hater?
A mí me parece que sí, y me sorprende gratamente, todo sea dicho.
(Ahora, que si en lugar del adjetivo guapísima hubieras elegido uno menos superficial, te habrías vuelto -casi- a ganar mi respeto)
¿Por qué Barry siempre tiende a apuntarse una copa más de las que se bebe?
P.D.: Yo fui el que se bebió ocho.
Mmmmmmmmmm, pues a mí me dijiste siete.
(Estos hombres, siempre exagerando delante de los amigotes - o escondiendo la realidad a las esposas - )
att, AT&T... ???
¿Ein? Creo que es evidente quién soy...
Yo sé quien es.
Pista: Ejerce una profesión de las que podemos encuadrar dentro de "males necesarios".
Hate, hate, hate...
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