Los góticos son unos idiotas; yo lo sé, tú lo sabes, vosotros lo sabéis. Ahora bien, yo respeto a la gente que se mantiene fiel a sus principios. Por eso rindo desde aquí un homenaje a las dos chicas góticas que se paseaban por Buenos Aires el otro día con ropa negra larga y botazas de cuero con 35 grados de temperatura a las cuatro de la tarde. J*der, parecían discípulas de Bocaseca.
(J*dete, Hillary!)
AGUR!
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3 comments:
Yo pensaba lo mismo cada día este verano yendo al trabajo por la calle Tallers de Barcelona. Yo en bermudas y chanclas sudaba como un pollo, y me preguntaba cómo hacía esa gente para disimular el calvario interior (dentro de la corteza negra, se entiende).
Apuesto a que no hay tantos góticos en Sevilla.
"Apuesto a que no hay tantos góticos en Sevilla."
Buena reflexión. Y de paso deslizas una flecha hacia Sevilla. Doble combo!
Es Enjuto Mojamuto quien anda metiéndose con mi usuario y deja comentarios que nunca dije?
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