Tuesday, July 10, 2007

Sueños bizarros: la especialidad de la casa

No sé si por influencia del paintball, pero he tenido un sueño que ha derivado en un baño de sangre global.

En una reunión de gente desnuda y vestida en lo que parecía mi antiguo instituto, una de las personas de mi grupo comete un crimen y cuando un círculo de personas se le encara reprochándoselo, el neo-criminal mata una mujer estilo manga. La mujer queda erguida, pero medio descompuesta y de ella comienza a salir un líquido verde y espumoso que empieza a extenderse y es bastante nocivo porque parece tener efectos parecidos a los de la lava, pero en light. En todo caso, te desintegra. El neo-criminal concluye que ese líquido que sale de la mujer nos viene bien (todos los del grupo hacemos piña y nos convertimos en cómplices) porque elimina testigos, así que decidimos hacer todo lo posible para que se expanda a nivel planetario. Mojamos cada uno un palo con el líquido y tomamos la iniciativa de ir arrastándolo por el suelo hasta llegar al mar y así hacer llegar su poder mortal a todas partes. "Sólo hay 48 kilómetros de Ohio (donde aparentemente estamos) a Nueva York (donde ya hay costa)!", dice animoso uno de los cómplices tratando de elevar la moral. Y hasta el mar llegamos, con lo que el plan termina con éxito y acabamos con la humanidad. Parece que sólo quedamos nosotros, pero empieza a haber rifirrafes e intentos de asesinato entre miembros del grupo en un bar. Yo intento pasar a un discreto segundo plano y a verlas venir. Al final, salvo el culo.

De eso se trata siempre, amigos!

AGUR!

1 comment:

vic said...

es una de las pocas veces que quisiera pertenecer a la marina boliviana