Hace poco estuve en las fiestas de Bilbao, mi ciudad natal. Era la primera vez que iba y aunque el finde no salió todo lo divertido que esperaba, hubo momentos de risa y odio -- que siempre está bien. Dos de los highlights tuvieron como protagonistas a banderistas de Catalonia.
El primero fue en un bar en el que bebí a lo Yeltsin y aún así no me emborraché -- lo que comienza a ser un patrón preocupante. Entraron en él unos catalanes hablando catalán. Algunos de ellos con su uniforme de independentistas -- con su mullet incluído y todo. Hasta ahí nada raro. Lo mejor es que pretendían hablar catalán también a los no catalanes, con lo que se dio una escena ridícula. Transcribo el diálogo entre el independentista y la camarera:
- Una botelleta de aigua s'is plau. (Traduzco para los que sean tan zotes en idiomas como la camarera: "Un botellín de agua, por favor".)
- Eh?
- Una botelleta de aigua s'is plau!
- Cómo?
- Una botelleta de aigua s'is plau!!!
- Eh???
- Ehhhh... Un botellín de agua, por favor.
Yo fui el único que se percató de la escena y me partí el culo, la verdad.
Los catalanes y un grupeto de bilbaínos luego brindaron por Catalonia, y creo que también por Euskal Herria, en una representación de la entente cordial que han formado los
cansinos de Cataluña y los del País Vasco. Es lo que mi padre ha dado en llamar "la Confederación."
Al día siguiente nos vino una de Tarragona hablando en catalán también. Barry rápidamente quedó en evidencia como impuro. Pero no sólo por no hablar catalán, sino porque además confundió Tarragona con Girona. En fin, muy mal. No me extraña que ella y su amiga nos descartaran rápidamente como no dignos de su conversación.
Por si no quedaba claro que eran catalanas, una iba con esa
bandera cubana con los colores customizados y la otra con una hoody que ponía "Independencia." Como comentario off topic, se le podría haber dicho que antes de declarar la independencia de España, declarara -- como dijo el gran
Xiquet Suprem -- su independencia de los donuts y las torrijas. Pero claro, uno es un caballero. Además estábamos en una caseta batasuna total (como casi todas), así que probablemente nos hubieran linchado estilo Rentería como opresores españoles que somos. Merecido lo tenemos!
AGUR!